20 septiembre 2006

Albóndigas de ternera

Para hacer con calma y disfrutar de una maravillosa mañana de domingo en la cocina...
Necesitamos, para cuatro personas (aunque, con una buena ensalada de acompañamiento, nosotros comimos cinco y nos quedamos bien satisfechos): 1kg de carne de ternera picada; 2kg de tomate de pera; aproximadamente 3/4 kg de pimiento riojano; Para aderezar la carne: Un huevo; especias al gusto; un chorrito de leche; Una cucharada de harina; ajo si se quiere (yo si tengo invitados no pongo, que luego les repite y no puede ser); En la salsa de tomate se puede añadir un chorrito de brandy, y además, sal, azúcar moreno y pimentón dulce.


Lo primero que tenemos que hacer es aderezar la carne, si puede ser, incluso, la noche de antes. Si no, cuando se pueda, a ver qué remedio. Mientras la carne reposa, troceamos no muy pequeños, los pimientos y los ponemos a freir en el wok con un poco de aceite, a fuego medio, y después de unos cinco minutos, bajamos el fuego al mínimo y los tapamos para que se sigan haciendo.


Mientras los pimientos se frien, con paciencia vamos montando las albóndigas, del tamaño que nos apetezca. Yo éstas las hice más bien grandes, y la única razón es que iba un poco justa de tiempo. Personalmente las prefiero un pelín más pequeñas, pero eso va a gustos. Según las montamos, las pasamos por un poco de harina, para que no se peguen entre sí. Tienen que quedar como en la foto de blanquitas. Tampoco más.
Pelamos los tomates (un truco es escaldarlos en agua hirviendo, que luego la piel se va sola) y los trituramos con la batidora. Mientras, controlamos los pimientos, que aunque están al mínimo, si nos entretenemos con las albóndigas, pueden pegarse.


Disponemos otra sartén y vamos haciendo las albóndigas hasta que se doren. Y en el wok añadimos el tomate, con la sal a gusto, una cucharadita pequeña de azúcar moreno, el pimentón dulce y, si nos apetece, el chorrito de brandy. Y dejamos que la salsa se haga un rato (unos veinte minutos), a fuego medio, removiendo de vez en cuando con cuchara de palo. Cuando todas las albóndigas están hechas, las añadimos a la salsa de tomate y dejamos que se haga todo junto unos cinco minutos más. Probamos y rectificamos de sal y de azúcar, ya que este plato tiene un ligero toque dulce con el tomate que lo hace especial.


Y este es el resultado... Estaban para chuparse los dedos. De hecho, yo creo que nos los chupamos todos.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

jo Pau!!! tienen muy buena pinta....si parece que me llega hasta el olorcito al tomate y la carne picada..mmmm...
muy buenas!!! y que decir de las croquetillas de bacalao....
bueno se nota que casi es la hora de comer!!!!!
un besote muy fuerte y mucho animo!! eres la mejor ;-)!!!

3:20 a. m.  
Blogger Paula said...

jijiji, María, mil gracias por los ánimos.

En breve hacemos un jolgorio y disfrutamos de estas exquisiteces...

Otro besote, guapa

3:50 a. m.  
Blogger Javier López Clemente said...

Esa foto final de la albondigas, juntitas, apretaditas, salseadas, calientes... Hmmm. Creo que es muy sensual.

De hecho... albondiga suena muy apetitoso.

8:11 a. m.  
Blogger Paula said...

Hola Javier¡¡¡

Mira que se podrían escribir post y post sobre la sensualidad de la comida ¿verdad? a ver si me animo y me arranco por bulerías...

Para eso, nada como el clásico "como agua para chocolate", define muy bien esto de lo que hablamos

10:46 a. m.  

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