12 agosto 2009

albóndigas de bacalao: maravillosa receta de mi madre

Para cuatro personas necesitamos tres cuartos de kilo de bacalao salado. Necesitamos prepararlo tres días antes de comerlo para que quede bien bien. Es imprescindible poner el bacalao en remojo al menos 48 horas antes, cambiando el agua dos veces al día. Después hay que dejarlo escurrir, y secarlo con un paño. Cuando ya está bien seco, hay que desmenuzarlo, quitándole todas todas las espinas.


Ahora que ya está bien el bacalao, le añadimos tres dientes de ajo picado bien fino y perejil al gusto, dos huevos y unas tres o cuatro cucharadas de pan rallado (en función del huevo, la masa tiene que quedar con una textura manejable, pero vamos, con estas medidas es fácil acertar). Nada de sal, que es bacalao, y dejamos reposar esta masa un día entero.


Para hacer las albóndigas, las vamos armando con la mano, mojándonos los dedos en vinagre. El de esta receta es de módena, pero a gusto. Se fríen en aceite muy caliente, con la idea de que se tuesten un poco por fuera y queden a medio hacer por dentro. Se sacan. Y preparamos una fuente de barro con una capa de medio centímetro de patatas crudas cortadas a lonchas finas, así medio transparentes. Encima ponemos las albóndigas fritas. Y encima, un tomate crudo en lonchas. Lo mejor es pelarlo.

En otra sartén preparamos un refrito con una cebolla pequeña troceada muy finita, dos dientes de ajo, cuando están dorados añadimos una cucharada de harina y un vaso de agua. Ligamos la salsa. Ponemos un vaso de vino blanco directamente en la fuente de barro y después la salsa, y si las albóndigas no quedan cubiertas, añadimos un poco más de agua. Y una hoja de laurel, que no se os olvide. Las dejamos cocer aproximadamente a un fuego medio (tiene que hervir pero sin mucha efusividad) durante 40-45 minutos. A mitad de cocción, añadimos unas tiras de pimiento rojo asado.

Después, con mucho cuidado, con una cuchara de palo, movemos el fondo de la fuente para que las patatas se repartan. Si ya están hechas, o medio deshechas, es el momento de apagar el fuego. Si están un pelín tiesas, dejamos que cuezan un poco más. Podemos comprobar si nos gusta el punto de sal, generalmente no hace falta añadir mucho, pero ahí qué puedo decir yo. Que cada cual se las apañe.

Y nada, así han quedado estas albóndigas.


Ya sé que no es la fecha más apropiada, pero jo, ahora es cuando tengo tiempo y ganas para quedar con mi madre y retomar el tema de la cocina. Que no es poco.

Y no creo que los invitados de esta noche protesten.

Imágenes: Podrían ser peores aún, que lo sé yo que soy la que las ha hecho. Y lo guapa que sale mi madre qué, que no cuenta??? Se me ha olvidado hacer la foto con los ingredientes y enumerarlos, y ahora me da pereza. En fin, ya os buscaréis la vida.

2 Comments:

Blogger Unknown said...

Vaya, vaya... me alegro de que vuelvas a la cocina... aunque esta vez cocine tu madre, pero veo que hay buena maestra ;-)

Un beso

2:19 a. m.  
Blogger Pedro said...

Hola :D

Me gusto mucho tu pagina y creo que podiamos intercambiar enlaces, tambien me gustaria que nos visitaramos mas ya que
vi en tu web cosas muy interesantes y por eso no quiero perder contacto con ella.

Si estas interesado en intercambiar enlaces, o solamente quieres saludar te invito a pasar ami pag. para que le des
una Ojeada y dejes tu comentario, www.infusionesytes.com SI te interesa intercambiar enlaces favor de mandar como quisieras aparecer y la url de tu blog

También estoy intercambiando Enlaces con los siguientes sitios.

www.recetasdejugos.net
www.licuados.net

A sus Ordenes
Repta

2:53 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home